viernes, 30 de mayo de 2014

ARDE BARCELONA: EL FUTURO SERÁ UTÓPICO O NO SERÁ


CAN VIES 14
La demolición del Centre Social Autogestionat Can Vies ha provocado una oleada de indignación popular. Se protesta en las calles, levantando barricadas e incendiando contenedores. Ya hay 28 detenidos y Francesc Homs, portavoz del Govern de la Generalitat, ha anunciando que actuará con contundencia, negándose a negociar con los manifestantes. Al mismo tiempo, la Audiencia Provincial de Granada ha confirmado la sentencia contra Carlos Cano Navarro, de 25 años y licenciado en Medicina, y Carmen, una ama de casa en paro, con 56 años, un hijo de 18 y sin ningún tipo de ayuda oficial. Carlos y Carmen participaron en un piquete informativo del 15M durante la huelga general del 29 de marzo de 2012. Se les condena a tres años y un día de prisión y una multa de 3.655 euros, además del abono de las costas judiciales. Carlos ya no podrá acceder al MIR, pues los antecedentes penales se lo impedirán durante un tiempo. No sin razón, Carmen afirma que “se ataca el derecho al trabajo, a la manifestación y a la huelga”.
CAN VIES 11
Todo indica que Carlos y Carmen son víctimas de un juicio político. El Grupo Stop Represión recuerda que hay 40 procesos penales abiertos contra ciudadanos implicados en huelgas. UGT y CCOO afirman que el poder político y el poder judicial promueven “una estrategia para criminalizar los movimientos sociales y sindicales”. Se puede afirmar que la prisión preventiva aplicada a Miguel, de 21 años, e Ismael, de 18, por su presunta implicación en los incidentes violentos del 22-M encaja en el mismo perfil represivo. La Operación Puma 70 no se basa en el trabajo policial, sino en el sentimiento de venganza y en la intencionalidad política. Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid, no trabaja para la ciudadanía, sino para las elites financieras y políticas. Agresiva, implacable y con ideas ultras, se ha convertido en la referencia de los nostálgicos del franquismo –la base social del PP- y su deseo es no defraudarles, utilizando a dos chavales incriminados sin pruebas para justificar la necesidad de la Ley de Seguridad Ciudadana y la antidemocrática reforma del Código Penal.  Hace unos días, Pepe Ribas, fundador de la revista Ajoblanco, recordaba que los ateneos libertarios catalanes de finales de los 70 desaparecieron por culpa de las drogas: “La heroína fue introducida por la guardia urbana para acabar con ellos y diezmó una generación”. Esta maniobra se combinó con el terrorismo de estado. El caso Scala, un atentado que costó la vida a cuatro trabajadores, se atribuyó a la CNT, pero ahora sabemos que la operación fue concebida por Rodolfo Martin Villa, antiguo Ministro de la Gobernación y presunto responsable de crímenes de lesa humanidad, según la justicia argentina. La Audiencia Nacional, que persigue a internautas y exculpa a torturadores franquistas, acaba de suspender de forma cautelar la apertura de las fosas comunes del franquismo. Un buen amigo se encontraba en las puertas del tribunal, protestando con las familias que anhelan recuperar los restos de las personas asesinadas por la dictadura. Me cuenta que la policía no se cansó de hostigarlos y amenazarlos. Ese mismo día, la PAH se concentró ante la Fiscalía General para denunciar su “pasividad” ante las graves violaciones de los derechos humanos por los desahucios masivos. Según Human Rights Watch, “el gobierno no ha tomado medidas suficientes para mitigar el impacto de la crisis”, garantizando “derechos humanos básicos, como el derecho a una vivienda adecuada”. En 2013, la banca se apropió de 500.000 viviendas, que rentabilizará con el mercado de alquiler y la deuda pendiente de los antiguos propietarios, sin opción a la dación en pago. Las principales víctimas de este escándalo son los inmigrantes, las mujeres y los niños.
DESAHUCIOS 19
Si reunimos todas estas noticias, el panorama de conjunto es el de una dictadura: políticos corruptos, jueces serviles, intelectuales al servicio del poder político y financiero, ciudadanos humillados, represaliados y criminalizados, pobreza y malnutrición infantiles, menores desahuciados, jóvenes obligados a emigrar, parados abocados a la depresión o el suicido, nuevas leyes represivas, malos tratos y torturas en dependencias policiales. ¿Es posible sumar nuevas ignominias? Arde Barcelona y no se me ocurren argumentos para condenar los actos de violencia callejera. Al igual que en Gamonal, las protestas desbordan un objetivo concreto. No se lucha contra un bulevar o por un centro social. Se lucha contra una situación de injusticia estructural. Si las políticas de austeridad continúan, en 2025 habrá ocho millones de pobres. Nuestra insuficiente democracia se desmorona, mientras surgen focos de resistencia. Un humanismo de izquierdas repudia la violencia, especialmente cuando procede del Estado, pero jamás se alinea con los abusos de un gobierno ilegítimo e inmoral. Su apuesta por la paz se manifiesta en la creación de espacios alternativos y solidarios, donde se trabaja a favor de la convivencia y el respeto a la dignidad humana. Desgraciadamente, Rajoy, Artur Mas y otros políticos neoliberales le han declarado la guerra a esos espacios. Conocen su potencial transformador y quieren desactivar su influencia. Las reflexiones de Herbert Marcuse no han perdido vigencia: “Hoy día podemos convertir el mundo en un infierno y vamos camino de conseguirlo. […] Los hombres que no están dispuestos a aceptar la perpetuación de la miseria y de la minoría de edad moral seguirán su lucha emancipadora y desarrollará nuevas formas de organización de la lucha revolucionaria. Por muy pacíficas que sean o vayan a ser nuestras manifestaciones, hemos de contar con que se les opone la violencia de las instituciones”. El Che habló de “crear dos, tres, muchos Vietnam”. Yo creo que es la hora de crear dos, tres, muchos Can Vies o, lo que es lo mismo, muchos Kukutza III. No olvido la lucha de la Parroquia de Entrevías, que ha convertido la acogida incondicional en su signo de identidad. Espero que algún día España deje de ser España, el país de las concertinas, la represión, la pobreza infantil y los desahucios, y se convierta en un conjunto de pueblos soberanos, que trabajen conjuntamente por la paz, la convivencia y la solidaridad. El futuro será utópico o no será. 
can vies 1
RAFAEL NARBONA
Publicado el 29 de mayo de 2014 en Voces de Pradillo. Periódico local y plural de Móstoles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada