viernes, 30 de mayo de 2014

Grandes bancos organizan masivamente la evasión fiscal a escala internacional


29 mayo 2014 | Categorías: Justicia Fiscal y Financiera GlobalMercados FinancierosOpinión ||
Éric Toussaint - Consejo Científico de ATTAC Francia
Nuevo ejemplo de “Too Big to Jail”: La evasión y el fraude fiscal internacionales organizados por el principal banco suizo, UBS
UBS (Union des Banques Suisses), que tuvo que ser salvado de la quiebra en octubre de 2008 mediante una inyección masiva de dinero público en Suiza, está implicado en el escándalo del Libor, en el de la manipulación del mercado de cambios (UBS es objeto de una investigación por parte de las autoridades tanto de los Estados Unidos como del Reino Unido, en Hong Kong y en Suiza) y en las ventas abusivas de productos hipotecarios estructurados en los Estados Unidos. UBS, igual que HSBC y el Crédit Suisse |1| en particular, se ha especializado también en la organización a una escala sistémica de la evasión fiscal de las grandes fortunas de los Estados Unidos, Europa y otras partes del mundo |2|.
“Alrededor de 120 asesores financieros suizos estarían presentes clandestinamente en Francia para visitar a domicilio a las grandes fortunas francesas, lo que está rigurosamente prohibido por la ley pero que se realiza, según Antoine Peillon, con total conocimiento de la casa madre en Suiza. Cada asesor está provisto de un documento, el manual del “Private Banking”, verdadera guía para la evasión fiscal” |3|. El testimonio de un antiguo empleado de UBS, publicada en enero de 2014 viene a reforzar las acusaciones lanzadas por Antoine Peillon. “El testimonio de un antiguo empleado suizo del banco, realizado ante la justicia y reproducido por Le Parisien-Aujourd-hui en Francia (edición del martes 21 de enero), muestra que el mayor de los bancos helvéticos, que es objeto desde 2012 de una investigación judicial en Francia, habría instituido un sistema bien rodado para incitar a los franceses a defraudar al fisco. Guillaume Daieff y Serge Tournaire, los jueces financieros parisinos que se encargan del expediente, tienen sospechas de que la Union des Banques Suisses (UBS) haya puesto en pie un amplio sistema de relación ilícita con clientes franceses, incitándoles a abrir cuentas no declaradas en Suiza en los años 2000” |4|.
Algunas semanas más tarde, en febrero de 2014, aparecía bajo forma de libro otro testimonio en contra de UBS, proveniente de una antigua empleada de UBS en Francia, encargada de organizar eventos mundanos para captar clientes. “Se trataba de poner en relación a los asesores financieros de UBS con sus futuros clientes, preferentemente los más ricos, los de 50 millones de euros. Como no se seduce a un millonario con un simple café, los eventos debían ser prestigiosos. Torneo de golf, regata en velero, velada en la ópera seguida de una cena en un restaurante de prestigio… nada era demasiado para atraer a esas fortunas (…). En cada evento, los asesores financieros suizos estaban presentes en gran número. Venidos de Lausana, Basilea, Ginebra, Zúrich, tenían por misión convencer a sus objetivos, preseleccionados por nosotros, para que depositaran su fortuna en sus bancos. Cada año, a demanda de la sede de Zúrich hacíamos el balance: ¿Cuántos nuevos clientes? ¿Cuánto dinero fresco? La regla de oro era que cada evento debía ser rentable” |5|. Visto el escándalo producido por múltiples revelaciones y el procedimiento judicial emprendido en Francia, UBS ha prohibido, a partir de abril de 2014, a una parte de sus gestores de fortunas ir a Francia |6|.
Mientras, la justicia francesa es lenta y tímida y nada ocurre en Bélgica (sin embargo, UBS ha realizado en Bélgica el mismo tipo de operaciones fraudulentas que en Francia y otras partes), UBS está próximo a alcanzar un acuerdo con las autoridades alemanas. De hecho, UBS negocia con la justicia alemana el montante de la multa que le será infligida por haber ayudado a algunos contribuyentes a escapar del fisco. Hay por medio una multa de 200 millones de euros que le permitirá escapar a una condena |7|. UBS está acusado de haber ayudado a sus clientes alemanes a disimular sus fortunas vía fundaciones y trusts en Liechtenstein. Según la audiencia de Bochum que ha llevado la investigación y dirigido varios registros en filiales de UBS en Alemania, los fondos en cuestión alcanzan alrededor de 20 mil millones de euros. Si la multa se eleva efectivamente a 200 millones de euros, esto significaría que UBS sale del asunto pagando el equivalente al 1% de las cantidades defraudadas. UBS es el tercer banco suizo multado por las autoridades alemanas. El banco Julios Bär y el Crédit Suisse han pagado 50 y 149 millones de euros respectivamente. Como en los demás ejemplos, UBS está evitando hasta ahora toda verdadera condena. Solo debe hacer frente a algunos escándalos que empañan su imagen y a multas por, en definitiva, unas cantidades menores. Debe igualmente modificar su estrategia financiera pero prosigue su ruta sin que sus principales dirigentes hayan sido inquietados y sin estar amenazado en su libertad para ejercer su actividad bancaria.
Lo que ha ocurrido en Estados Unidos con UBS confirma la doctrina “Too Big to Jail”. El escándalo remonta a 2008, cuando las autoridades estadounidenses emprenden una instrucción contra UBS acusado de organizar una red de evasión fiscal. UBS gestionaba la fortuna de alrededor de 5.000 ciudadanos norteamericanos evitándoles pagar impuestos en Estados Unidos. Su fortuna era depositada en Suiza (tras haber transitado en ciertos casos por otros paraísos fiscales para borrar las huellas). Para llevar a cabo su investigación, las autoridades estadounidenses han utilizado las informaciones que les comunicó, en 2007, Bradley Birkenfeld un antiguo responsable de UBS especializado en la evasión fiscal.
Bradley Birkenfeld, ¿alertador (Whistleblower |8|) o simple delator?
Bradley Birkenfeld es de nacionalidad estadounidense. Comenzó a trabajar en el sector bancario en 1991 en un banco de Boston, el State Street (decimotercer banco de Estados Unidos) |9|. Contactó con el FBI en 1994 para denunciar las prácticas ilegales del banco que abandonó a continuación sin que éste fuera objeto de diligencias judiciales. En 1996, es contratado en los Estados Unidos como gestor de grandes fortunas por el Crédit Suisse (segundo banco suizo), luego en 1998, pasa a Barclays (segundo banco británico). En 2001 empieza a trabajar en UBS captando a clientes ricos para dicho banco. Se establece en Ginebra, donde participa en la organización de la red de evasión fiscal para Estados Unidos. Hace esto bajo la responsabilidad de Raoul Weil, uno de los patronos de UBS. Abandona el banco en 2005 tras, según dice, haber tomado conciencia de la gravedad de las actividades en las que estaba activamente mezclado. Hay que señalar que lo que hacía para UBS no tenía nada de ilegal si se tienen en cuenta las leyes de Suiza. En 2007 decide contactar con el Ministerio de Justicia de los Estados Unidos a fin de denunciar las actividades ilegales de UBS y de aprovecharse de una ley que desde 2006 protege y recompensa a quienes denuncian al fisco un fraude |10|. Una oficina de alertadores (IRS Whistleblower Office) ha sido en efecto creada en el seno de la administración encargada de la recogida de impuestos (el Internal Revenue Service, IRS). La portada de su web oficial comienza con estas dos frases: “La oficina de alertadores del IRS remunera a quienes denuncien a personas que no pagan sus impuestos tal como deben |11|. Si la oficina de denunciantes hace uso de la información proporcionada por el denunciante, puede concederle hasta el 30% de los impuestos adicionales de las multas y otros montantes que colecte” |12|. Las informaciones que comunica al IRS y al Ministerio de Justicia permiten a estos dos organismos montar un expediente contundente contra UBS. La gravedad de las actividades de UBS desde el punto de vista de la ley estadounidense es tal que era necesario retirar la licencia bancaria a este banco pero, como ocurrirá un poco más tarde con HSBC y otros grandes bancos, las autoridades de Washington se contentarán finalmente con exigir el pago de una multa (780 millones de dólares en febrero de 2009 a los que se añaden 200 millones de dólares un poco más tarde). Los Estados Unidos obtienen igualmente que el banco les comunique una lista de 4.450 nombres de ciudadanos de ese país que han escondido su fortuna en Suiza por medio del UBS. Para conseguirlo, Washington ha empleado, en ciertos momentos, importantes medios de presión: la amenaza de retirar la licencia del banco y el arresto momentáneo de ciertos dirigentes del banco, como Raoul Weil, que comparecía en los tribunales en 2014 |13|.
Mientras tanto, Bradley Birkenfeld, alertador, en primer lugar ha pagado cara su colaboración con las autoridades de los Estados Unidos: es detenido en mayo de 2008 y luego llevado ante los tribunales. En agosto de 2009, es condenado a 40 meses de prisión firme por su participación en las actividades ilegales de UBS. Hay que señalar que en el curso de su requisitoria contra B. Birkenfeld, el fiscal ha reconocido que sin la colaboración de Bradley Birkenfeld el Ministerio de Justicia y el IRS no habrían sido capaces de reunir todas las informaciones que han permitido pillar a UBS. B. Birkenfeld comienza a purgar su pena en enero de 2010. Desde su prisión, Bradley Birkenfeld ha apelado al presidente Barack Obama, ha depositado también una solicitud de revisión de su proceso ante el fiscal general Eric Holding y ha acabado por poder salir de la prisión tras 31 meses a comienzos de agosto de 2012. Lo que la prensa internacional ha subrayado sobre todo es lo que le ha ocurrido a Bradley Birkenfeld tras su salida de prisión, es decir, que el IRS le ha entregado finalmente una suma de 104 millones de dólares como recompensa por la denuncia de las actividades ilegales de UBS. El IRS, en efecto, ha considerado finalmente que Bradley Birkenfeld tenía derecho a un cierto porcentaje de los impuestos y multas que han podido ser recaudadas entre las personas con grandes fortunas identificadas gracias a la denuncia |14|.
No es posible aquí entrar en el análisis de las motivaciones exactas de Bradley Birkenfeld, ¿es un “caballero blanco”, un alertador o un simple delator y buscador de recompensas? Lo importante es constatar lo siguiente: el banco que realiza graves actividades ilegales, así como quienes lo dirigen y planifican sus fechorías gozan de impunidad. El banco debe como mucho pagar indulgencias (perdón, una multa).
Quienes denuncian las actividades ilegales del banco lo hacen arriesgando y corriendo peligros. En el caso de UBS, del Crédit Suisse, de HSBC Suiza… son condenables (ver el caso de Hervé Falciani en el escándalo de UBS Suiza) a los ojos de la ley suiza y las autoridades de aquel país no se han privado de recurrir a la severidad de la ley contra ellos. En el caso de Estados Unidos, su situación es más compleja. En ciertos casos, pueden obtener una recompensa, sin embargo, corren riesgo de cárcel. Desde el escándalo UBS/Bradley Birkenfeld, parece que los banqueros habrían obtenido del gobierno estadounidense que éste evite incentivar financieramente a los candidatos a denunciantes. A seguir.
Conclusión
Hay que acabar con el secreto bancario. Los bancos deben tener la obligación de comunicar todas las informaciones sobre sus responsables, sus diferentes entidades, sus clientes, las actividades que ejercen y las transacciones que realizan por cuenta de sus clientes y por cuenta propia.
Igualmente, las cuentas de los bancos deben ser legibles y comprensibles. El levantamiento del secreto bancario debe convertirse en un imperativo democrático mínimo para todos los países. Más concretamente, esto significa que los bancos deben tener a disposición de la administración fiscal: -una lista nominativa de los beneficiarios de intereses, dividendos, plusvalías y demás rentas financieras; – las informaciones sobre las aperturas, las modificaciones y los cierres de cuentas bancarias, de cara a establecer un repertorio nacional de cuentas bancarias; -todas las entradas y salidas de capitales con la identificación de quien da la orden.
Hay que prohibir a los bancos la realización de toda transacción con un paraíso fiscal. El no respeto de la prohibición debe ser acompañado de sanciones muy duras que lleguen hasta la retirada de la licencia bancaria y el pago de fuertes multas (una multa equivalente al montante de la transacción realizada). Las autoridades judiciales y el ministerio público deben ser incitados a proseguir de forma sistemática a los dirigentes bancarios responsables de delitos y de crímenes financieros. Hay que retirar la licencia bancaria a las instituciones que no respeten las prohibiciones y resulten culpables de malversaciones.
Porque los capitalistas han demostrado hasta qué punto eran capaces de cometer delitos y de correr riesgos (cuyas consecuencias se niegan a asumir) con el único objetivo de aumentar sus beneficios, porque sus actividades conllevan periódicamente un grave coste para la sociedad, porque la sociedad que queremos construir debe ser guiada por la búsqueda del bien común, de la justicia social y de la reconstitución de una relación equilibrada entre los seres humanos y las demás componentes de la naturaleza, hay que socializar el sector bancario. |15| Como propone Frédéric Lordon, se trata de realizar “una desprivatización integral del sector bancario” |16|
Traducido por Alberto Nadal
Parte 7

Notas

|1Financial Times, “Credit Suisse tax probe deepens », 16 de abril de 2014. Ver también : « Credit Suisse may pay US$1.6b in tax probe », 6 de mayo, 2014,http://www.stuff.co.nz/business/world/10014963/Credit-Suisse-may-pay-US-1-6b-in-tax-probe
|2| Ver en particular el precioso libro de Antoine Peillon, Ces 600 milliards qui manquent à la France, Le Seuil, 2012, 187 pages. Ver la recensión publicada en Alternatives économiques : « Ces 600 milliards qui manquent à la France. Enquête au cœur de l’évasion fiscale », http://www.alternatives-economiques.fr/ces-600-milliards-qui-manquent-a-la-france—enquete-au-coeur-de-l-evasion-fiscale_fr_art_1143_58595.html Ver también: ’La grande évasion fiscale : un doc de Patrick Benquet (Nilaya Productions, 2013)’, consultado el 9 de mayo de 2014,http://www.publicsenat.fr/La_grande_evasion_fiscale_documentaire_public_senat
|3Alternatives économiques, « Ces 600 milliards qui manquent à la France. Enquête au cœur de l’évasion fiscale »,  abril de 2012, http://www.alternatives-economiques.fr/ces-600-milliards-qui-manquent-a-la-france—enquete-au-coeur-de-l-evasion-fiscale_fr_art_1143_58595.html
|5| Extracto de la entrevista publicada por Le Parisien, el 6 de febrero de 2014,http://www.leparisien.fr/espace-premium/actu/le-livre-qui-derange-les-banquiers-suisses-06-02-2014-3563661.php Ver el libro: Stéphanie Gibaud, La femme qui en savait vraiment trop, le Cherche-Midi, 221 páginas, 17 €. En la entrevista ya citada, declara: “En el pequeño universo de la banca privada, ahora estoy en las listas negras. Los CV que envío acaban sistemáticamente en la papelera. He puesto en marcha ante los tribunales un procedimiento contra UBS, por acoso y espero de la justicia penal que establezca la verdad. Mi libro, espero, permitirá ilustrar a los jueces sobre ciertas prácticas y me ayudará a reconstruirme”.
|6Le Parisien, ’Evasion fiscale : la banque UBS interdit à ses employés d’aller en France’, 1 de mayo de 2014,
|7Tribune de Genève, « UBS négocie son amende avec le fisc allemand », 25 de febrero de 2014,http://www.tdg.ch/economie/ubs-negocie-amende-allemagne/story/26256689 El titular del artículo resulta muy significativo.
|8| La palabra inglesa whistleblower es traducida por alertador, lanzador de alerta o revelador de secretos. Se refiere a una persona que, trabajando en sectores públicos o privados, se ve confrontada con un hecho que puede constituir un delito y decide darlo a conocer. En los medios se suele traducir también por “denunciante” e incluso por “delator” o “chivato” aunque estos dos últimos términos son demasiado peyorativos.
|9| Dos fuentes biográficas bastante completas : la biografía de Bradley Birkenfeld en wikipedia (en inglés, la versión francesa es por el contrario lapidaria) :http://en.wikipedia.org/wiki/Bradley_Birkenfeld (consultada el 3 de marzo de 2004) y David Voreacos, ’Banker Who Blew Whistle Over Tax Cheats Seeks Pardon’, Bloomberg, 24 de junio de 2010,http://www.bloomberg.com/news/2010-06-24/ubs-banker-who-blew-whistle-on-swiss-secrecy-over-tax-cheats-seeks-pardon.html
|10|   Toma contacto igualmente con la subcomisión del Senado que se ocupa de los delitos de los bancos bajo la presidencia del senador Carl Levin y presenta en ella su testimonio en 2007. Es la misma subcomisión que se ocupa más tarde del escándalo HSBC. Ver la web oficial de la subcomisiónhttp://www.hsgac.senate.gov/subcommittees/investigations
|11| En el caso presente, se debería más bien hablar de una oficina de delación
|12| ’ IRS Whistleblower Office.’ Ver la web oficial de la IRS: http://www.irs.gov/uac/Whistleblower-Informant-Award , web consultada el día 3 de marzo de 2014. “The IRS Whistleblower Office pays money to people who blow the whistle on persons who fail to pay the tax that they owe. If the IRS uses information provided by the whistleblower, it can award the whistleblower up to 30 percent of the additional tax, penalty and other amounts it collects.’
|13| Zachary Fagenson y agencia Reuters, ’Ex-UBS bank executive pleads not guilty in tax fraud case’, 7 de enero de 2014,
|14| Ver en la web del diario genovés Le Temps la copia de la decisión del IRS Whistleblower Office :http://www.letemps.ch/rw/Le_Temps/Quotidien/2012/09/11/Economie/ImagesWeb/birkenfeld-determination-letter.pdf
|16| Frédéric Lordon, « L’effarante passivité de la « re-régulation financière » », en Changer d’économie, les économistes atterrés, Les liens qui libèrent, 2011, p. 242.
Eric Toussaint, doctor en ciencias políticas, es portavoz de la red internacional CADTM 
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