jueves, 28 de julio de 2016

Las empresas tributan la mitad que antes de la crisis, mientras los trabajadores aportan lo mismo

Publicado: 20.07.2016 12:28 |Actualizado: 20.07.2016 12:28

http://www.publico.es/economia/empresas-tributan-mitad-crisis-trabajadores.html

El Estado recauda ahora 20.000 millones por el Impuesto de Sociedades, que grava los beneficios, y 72.000 por el IRPF, en el que se declaran las rentas salariales.


Las empresas tributan la mitad que antes de la crisis, mientras los trabajadores aportan lo mismo. EFE

MADID.- La contribución de las empresas al sostenimiento del Estado, a través del Impuesto de Sociedades (IS), se ha reducido a la mitad durante de la crisis, como consecuencia de la caída de los beneficios. Sin embargo, la recaudación por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) sigue prácticamente igual que en 2007, a pesar de las altas tasas de paro y de la caída de los salarios.

Eso obedece a que el IS tiene mecanismos que favorecen a las empresas cuando su situación es mala e incluso les permiten compensar pérdidas y beneficios unos años con otros. El IRPF es más rígido y, por su alto potencial recaudatorio, los gobiernos suelen recurrir a él cuando necesitan cuadrar las cuentas públicas, como hizo Mariano Rajoy nada más llegar a Moncloa a finales de 2011.

En el ejercicio previo al estallido de la crisis, el de 2007, el IS aportó al fisco 44.823 millones de euros, según datos oficiales del Ministerio de Hacienda. Esa cifra suponía un 61,7% de los ingresos proporcionados por el IRPF (72.614 millones), en línea con el porcentaje habitual en la época de bonanza. Pero, a partir de entonces, la brecha entre ambos impuestos se abrió de forma considerable.

Ya en 2008, la recaudación derivada del IS bajó casi la mitad, hasta situarse en 27.301 millones de euros, mientras que la del IRP (71.341 millones) se mantuvo invariable respecto a 2007. Los peores años para el IS fueron 2010 y 2011, cuando su contribución anual no llegó a los 17.000 millones de euros. El IRPF, cuyo pilar fundamental son las rentas del trabajo, tocó suelo en 2009, con 63.000 millones.

En los dos últimos ejercicios (2014 y 2015), en que España –según el Gobierno- estaba yaen plena recuperación, el IRPF volvió su nivel anterior a la crisis, al proporcionar más de 72.000 millones de euros anuales. Por el IS, en cambio, sólo se recaudaron 18.713 y 20.649 millones, respectivamente; es decir, un 55% por debajo de la cifra de 2007 y menos de un tercio de lo que aportó en esos años el IRPF.
Se da la circunstancia de que el dispar comportamiento de las dos figuras claves de la imposición directa en España ha coincidido, paradójicamente, con un paso atrás de las rentas salariales, cuyo peso sobre el PIB ha disminuido 2,8 puntos durante la crisis, equivalentes a 28.000 millones de euros. Los beneficios empresariales, por el contrario, se han visto incrementados en 0,9 puntos (9.000 millones).

El Gobierno en funciones ha ofrecido a Bruselas un aumento de las retenciones a cuenta del IS para evitar nuevos recortes y la sanción por déficit excesivo. Pretende obtener así 6.000 millones, pero es pan para hoy y hambre para mañana, porque tendría que devolverlos cuando las empresas realizaran su declaración anual en 2017.

Dinero y deuda: desde los orígenes hasta la crisis

http://www.sinpermiso.info/textos/dinero-y-deuda-desde-los-origenes-hasta-la-crisis

Alejandro Nadal 

21/07/2016

En las últimas décadas el sector bancario y financiero consolidó su dominio sobre la economía mundial. Las transacciones e inversiones se hicieron cada vez más a imagen y semejanza de la circulación del capital financiero. El ciclo del capital industrial se fue deformando y subordinando cada vez más a los dictados de la racionalidad financiera. Y las prioridades de la política macroeconómica se convirtieron en simple reflejo de las necesidades de bancos y demás agencias del mundo financiero.
No ha faltado quien busque justificar este estado de cosas desde la perspectiva de la teoría económica. El intento apologético más conocido es el de Eugene Fama, autor de la hipótesis de mercados eficientes. Según esta idea, los precios de los activos financieros incorporan toda la información relevante disponible. Por lo tanto, es casi imposible que un inversionista compre activos subvaluados o que pueda venderlos a precios inflados. En otras palabras, los activos financieros siempre son vendidos a su valor real y los especuladores no pueden ganarle al mercado. La única forma de obtener ganancias a través de la especulación es a través de la adquisición de activos cada vez más riesgosos.
Fama recibió el (llamado) premio Nobel de Economía en 2013. No es que el comité encargado de escoger el ganador del premio se hubiera equivocado al seleccionar a un autor cuyas ideas estaban chocando de manera tan espectacular con la realidad. Al contrario. Precisamente porque el mundo de las finanzas y la desregulación estaban siendo tan cuestionados en el momento más álgido de la crisis, el comité Nobel decidió cerrar filas alrededor de uno de los hijos predilectos del neoliberalismo financiero.
La credibilidad de los apologistas del sector financiero siempre ha enfrentado serios problemas. Una de las razones es que la teoría económica nunca fue capaz de desarrollar un discurso teórico sólido sobre la naturaleza y orígenes de la moneda. Desde los escritos de Adam Smith y algunos precursores, hasta los últimos desarrollos de la disciplina, la moneda siempre apareció como un objeto accesorio de lo principal, es decir, del mundo de las mercancías.
En el relato de la teoría económica los seres humanos existen de manera independiente y sólo entran en relaciones de intercambio a través de operaciones de trueque. Pero la permuta es una operación complicada en la que es indispensable el encuentro entre personas con necesidades recíprocas. Es decir, en una economía no monetaria el intercambio es un proceso arduo, que consume mucho tiempo. De acuerdo con la narrativa de los economistas, se inventó el dinero como una ingeniosa tecnología de transacciones que facilita los intercambios.
El corolario de esta narrativa es que el dinero se presenta por los economistas como una creación del mercado. O sea que para poder salir del torpe mecanismo del trueque, los economistas nos dicen con una cara dura digna de la Isla de Pascua que fue el sector privado el que inventó la solución, el dinero.
El libro de David Graeber, Deuda: los primeros 5 mil años, y una gran cantidad de trabajos de historia y arqueología se han encargado de colocar las cosas en su lugar. Hoy sabemos que el dinero está más ligado al desarrollo del complejo monetario-imperial-militar que al bucólico mundo del trueque que sólo existe en la mente de los economistas. Es decir, el dinero es más una institución creada por el poder público que por los actores privados que intervienen en el mercado. Sin embargo, la propaganda es más eficaz cuando se trata de contrastar 900 páginas de texto con un par de lemas de fácil digestión en el gran público.
Por supuesto que el corolario de la mitología de los economistas es que es indispensable evitar que el Estado controle de alguna manera este instrumento de la civilización que es el dinero. La historieta que cuentan los economistas está llena de ejemplos de reyes y emperadores malévolos que provocaron todo tipo de males e infortunios por haber tenido algún tipo de potestad sobre el dinero. Este es el mito fundamental sobre la creación del sistema económico. De ahí a las ideas sobre la necesidad de la independencia del banco central no hay más que un paso.
Lo que no se puede perder de vista es que la crisis global estalló en un momento en el que la función de creación monetaria está fuertemente controlada por el sector privado y sus bancos comerciales. Todos los mitos sobre el mercado de fondos prestables y sobre el sistema bancario fraccionario sólo sirven para distraer la atención. Los bancos no necesitan contar con depósitos para realizar operaciones de crédito. Al revés, la creación monetaria se realiza a través del crédito y este dinero-deuda tiene una clara función pro-cíclica: se desarrolla vertiginosamente en la fase ascendente del ciclo económico y se desploma cuando el ciclo entra en la fase declinante. La actividad de los bancos comerciales privados y el exceso de endeudamiento que provocan está en la raíz de la crisis. La solución pasa por una regulación estricta de la actividad bancaria.

 
es miembro del consejo Editorial de SinPermiso
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2016/07/20/opinion/023a1eco

BBVA y Santander invirtieron más de 4.000 millones de euros en armas entre 2011 y 2016

bez.es el medio para quienes toman decisiones

‘Quan siguem vells ja no existiran, les pensions’

pensions


I ves per on que un dia ens plantem a la meitat de la vida, comptant com a vida la que val la pena de viure i considerant amb optimisme el misteri del futur. I a les converses entre amics i col·legues comencen a sortir noms de nutricionistes i fisioterapeutes, i fins i tot ens permetem de fer uns riures amb els nostres declivis incipients. Però hi ha un tabú que no gosem tractar amb tanta desinhibició: la pensió de quan ens jubilem. En tot cas, ens l’espolsem amb el comentari que ‘quan siguem vells ja no existiran, les pensions’, com aquell qui diu que als cent anys, tots calbs, fent la mitja rialla. Això significa que acceptem envellir sense drets com una fatalitat inevitable, o que ens fa tanta por que preferim no pensar-hi? És igual, no sé què és pitjor.
Ara em ve a la memòria un anunci de plans de pensions que justament semblava una pel·lícula de terror: mostrava trentins i quarantins que, caracteritzats de vells, explicaven els seus projectes a mitjà termini: muntar una empresa, tenir fills, saltar en paracaigudes. A continuació, algú els donava permís per a destapar un mirall i els somiadors es trobaven amb ells mateixos amb trenta anys postissos a sobre: ‘Ja has pensat en el teu futur? Nosaltres sí’, deia la veu del banc, mentre les víctimes es desmaquillaven amb cara d’haver après la lliçó: hòstia, sort del banc, perquè ara mateix ni hi pensava, en el pla de pensions!
Anuncis com aquest semblen acudits de mal gust en un entorn, el nostre, instal·lat en una inseguretat laboral permanent. Totes les certeses que van forjar la nostra manera d’entendre el futur ja no existeixen. El tsunami de la crisi les ha arrossegades com ens ha arrossegat a nosaltres, que ara ens aixequem, masegats, atordits, a la platja d’un món nou que s’accelera i que no espera ningú. Un món fet per persones però que ja passa per davant de les persones, que va camí d’expulsar-nos, diria jo. I aquí, en aquest nou panorama, és on ens hem de guanyar la vida fins el dia de la pretesa jubilació.
Perquè en el millor dels casos ens trobarem que haurem de lluitar amb dents i ungles per poder conservar uns llocs de feina mutants, de recorregut imprevisible, més escadussers com més qualificats. I aquesta lluita serà a costa de formar-nos sense descans –què se n’ha fet, d’aquella alegria de l’últim examen?– i de competir no tan sols amb els companys de penes, sinó amb tot el planeta, vulguem o no. Pensar-hi ja és esgotador, per no dir insuportable: l’aguantarem trenta anys més, el ritme exponencial de l’activitat humana? Tindrem prou energia per a poder cotitzar-los tots i guanyar-nos el descans a la manera tradicional? És difícil d’imaginar.
Tot això, deia, en el millor dels casos. El pitjor ja el coneixem ara: explotació, precarietat, temporalitat; el panorama ideal per a deixar sense pensions els qui no es poden permetre cap pla de pensions, quina bogeria. La demògrafa Anna Cabré deia en una entrevista d’enguany: ‘Ningú no sap on seran els llocs de feina del 2050 […] A 50 anys vista no pot ser que les pensions segueixin finançant-se a partir de les cotitzacions dels treballadors, perquè això és un impost sobre el treball, i aquest impost sobre el treball, en una economia basada en la competència mundial, no es pot aguantar. Per tant, alguna cosa s’haurà d’inventar.’
Aquesta expressió, ‘impost sobre el treball’, encara em fa pensar ara. Més o menys com la conclusió que ‘alguna cosa s’haurà d’inventar’. A l’estat espanyol, per exemple, la reserva de les pensions es podria esgotar l’any que ve, i entre que no tenen govern i que el que tindran és el que ja tenien, no fa l’efecte que hi hagi gaire pressa per inventar. Jo no sé com ens ho fem, els independentistes, que sempre acabem parlant de la independència.

Cinc claus que expliquen perquè la feina domèstica segueix sent un punt negre de l’economia submergida

http://diaritreball.cat/cinc-claus-que-expliquen-per-que-la-feina-domestica-segueix-sent-un-punt-negre-de-leconomia-submergida/

Tot i que l'afiliació de les treballadores de la llar ha augmentat en els últims anys, la borsa d'ocupació submergida de sector a Espanya continua sent d'almenys 170.000 llocs de treball

  
El 90% dels treballadors de la llar són dones 
El 90% dels treballadors de la llar són dones
Article publicat inicialment a Eldiario.es
El secretari d’Organització de Podemos, Pablo Echenique, va tenir un assistent a casa seva sense contracte i sense cotitzar a la Seguretat Social, segons ha publicat El Heraldo de Aragón. Segons Echenique, el sistema “empeny a molta gent humil a participar en l’economia submergida”. Tot i que l’afiliació de les treballadores domèstiques ha crescut significativament els últims anys -impulsada per un canvi legal per aflorar ocupació en negre-, la feina domèstica segueix sent un dels punts forts de l’economia submergida.
Segons les últimes dades, unes 435.000 persones estan donades d’alta com a empleades de la llar. Les estimacions de sindicats i organismes com l’Organització Internacional del Treball assenyalen que, almenys, hi ha 700.000 persones que treballen en el sector. És a dir, com a mínim hi hauria una bossa de 170.000 llocs de treball submergits que podria ser fins i tot més gran. Encara que les llars que compten amb una empleada domèstica menys de 60 hores mensuals no tenen obligació de formalitzar un contracte, sí que els han de donar d’alta a la Seguretat Social. No fer-ho implica cometre una il·legalitat.
1. Migrants. Aproximadament el 90% de les persones que treballen a la llar són dones i més de la meitat són migrants. El desconeixement de la normativa i de la seva situació legal abona l’abús que envolta l’ocupació domèstica. Tal com recorda CCOO, aquest sector és un dels pocs en què les persones migrants troben un nínxol de treball malgrat les “condicions de semiesclavatge” que moltes vegades troben.
2. La llar. L’ocupació domèstica, com indica el seu nom, té una particularitat: té lloc en l’àmbit privat, la llar. Aquest fet fa que tendeixi a quedar oculta i al fet que les persones que hi treballin tinguin més difícil unir-se, associar-se o intercanviar impressions entre elles. Tot i això, cada vegada són més les associacions i col·lectius de treballadores que reivindiquen els seus drets. D’altra banda, la Inspecció de Treball té més complicat fer la seva tasca, ja que el domicili personal es considera inviolable. En altres casos, però, associacions d’empleades domèstiqueshan denunciat inacció per part de la Inspecció, a la qual han denunciat abusos per part d’empreses dedicades a oferir aquests serveis.
3. Regulació recent i canviant. El canvi normatiu més important es va produir en 2012, quan el govern de Zapatero va aprovar la integració de les empleades de la llar en el règim general. No obstant això, un any després l’executiu de Rajoy va introduir canvis. Si un dels èxits va ser que tots els tràmits administratius recaiguessin en els ocupadors, el nou govern va tornar a deixar aquesta responsabilitat en les empleades que treballin menys de 60 hores mensuals. Va simplificar també els trams de cotització, cosa que en la pràctica implicava augmentar els diners a pagar a la Seguretat Social.
4. Sense tots els drets. El Govern de Zapatero va eliminar el règim especial de treballadors de la llar per integrar aquests treballadors en el Règim General de la Seguretat Social. Aquests canvis legals van dotar al col·lectiu de més drets i van augmentar les afiliacions. No obstant això, l’equiparació de drets no és total. Les empleades de la llar no tenen, per exemple, dret a la desocupació. Tampoc poden acudir al Fons de Garantia Salarial (Fogasa) en cas d’insolvència dels seus ocupadors.
5. Espanya no ratifica el conveni 189. Espanya és un dels països que no ha ratificat el conveni internacional de més rellevància quant a drets laborals de l’ocupació domèstica es refereix. El conveni 189 de l’Organització Internacional del Treball busca ampliar la protecció social i els drets de les empleades de la llar. Alemanya, Itàlia, Suïssa, Equador, Paraguai o Colòmbia són alguns dels països que sí que han ratificat aquest conveni. Tant les associacions de treballadores com els sindicats han exigit a Espanya que ho faci.