lunes, 24 de abril de 2017

¿Acoso escolar? "Ansiedad, tristeza, miedo": dos meses sin ir al colegio por agresiones y amenazas

http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/unico-queremos-cambiar-nina-colegio_0_629937261.html

Los padres de una niña de ocho años de un colegio de Sevilla consiguen cambiar a su hija de centro semanas después de que ella se negara a ir a clase por miedo
La Delegación de Educación negó la existencia de acoso escolar y aludía a "una agresión puntual"
Se retrasa la contratación del servicio del teléfono contra el acoso escolar
EFE

Qué hacer ante un supuesto caso de acoso escolar que el colegio y la Junta niegan. Ana y José Antonio llevaban semanas desesperados. No sabían ya qué hacer. Acudieron a todas las instancias posibles: colegio, delegación de educación, inspección, comisaría, juzgados, pediatras, psicólogos, servicios sociales... Su hija lleva más de dos meses sin ir a clase. Relatan que la niña, de 8 años y en 3º de Primaria, ha recibido agresiones y amenazas en el centro, tanto el año pasado como en este curso. Un reciente parte médico con dos vértebras dañadas así lo atestigua y un informe psicológico refleja "problemas relacionados con presunto abuso físico" y "experiencias personales atemorizantes en la niñez". "Ansiedad, tristeza, miedo", dice el informe de salud mental. Ella no quiere volver a clase. Según parece, el problema de su larga ausencia educativa ha sido procedimental.
"Ya está en trámite el cambio de colegio de mi hija. Hemos ido con el abogado a la Delegación de Educación, el inspector ha aceptado los hechos y la va a cambiar de centro", señala el padre. Pero el camino no ha sido ni corto ni fácil para esta familia. Un escrito de la Delegación fechado el 27 de marzo les negaba el procedimiento extraordinario de traslado porque, asegura la Junta, no hubo acoso escolar". "Aquí sólo se hace lo que diga el colegio. Aquí no pasa nada. Sentimos una gran impotencia", lamentaban recientemente los padres, que señalan que "son cosas de niños" ha sido el principal argumento del CEIP San Pablo, donde está matriculada.
El 8 de febrero, a la niña la pusieron con los brazos en cruz en uno de los baños y le pegaron, aseguran. El colegio decidió dejar a los agresores dos semanas sin recreo. Una vez superado el castigo, "volvieron las amenazas" porque le decían a ella que "les habían castigado por su culpa" y la niña no ha vuelto a ir a clase. Ahora, con el cambio de centro en marcha, su principal problema se solucionará.
La situación que denunciaron los padres comenzó el año pasado con una compañera que le quitaba el desayuno y la "atacaba" también físicamente, si bien los incidentes remitieron al cambiarse de colegio la presunta agresora. "El colegio no hizo nada entonces pero el problema se solucionó" con el cambio, un caso similar al paradigmático que relataban recientemente desde el Defensor del Pueblo Andaluz. También, en otra ocasión, le dañaron la nariz al golpearle con un estuche, señalan. Hasta ahora, temían forzar a su hija a que vaya a clase por lo que le pueda pasar. "Ahora, sólo queremos salir de esto y pasar página de una vez", dice ahora el progenitor.
La versión del asunto de la Delegación de Educación es algo distinta. Reconocen que la niña sufrió una agresión el 8 de febrero por parte de cuatro niños y una niña, que se abrió el  protocolo de acoso pero se cerró porque "se demostró que no había acoso", que fue "una agresión puntual". Según relatan las fuentes de la Junta, "se les ofreció a los padres el cambio de centro, que es lo que querían", pero habían cumplimentado un Anexo IX, previsto para cambios durante el curso atendiendo exclusivamente a criterios de cambio de domicilio, maltrato o acoso escolar. Como ni el centro ni la Junta aceptaban que se hubiera dado alguna de esas circunstancias, el cambio no había sido posible por esta vía y la niña lleva más de dos meses sin ir a clase.
La niña, "tímida, muy retraída", con "ánimo triste, miedo marcado", según el informe psicológico, donde se indica que niega incluso pasar por delante del colegio aun en compañía de sus padres, con "conductas de evitación y aislamiento".

"Medidas correctivas" para los agresores

"Los infractores fueron corregidos por la comisión de convivencia del centro, con las pertinentes medidas correctivas, y el inspector no apreció acoso. El problema fundamental es que la familia se empeña en que ha habido acoso escolar, y acoso escolar la niña no ha sufrido, pero se le puede cambiar de centro, por supuesto. Hay vacantes en dos colegios de la zona", señalaban desde la Delegación antes de tramitarse el cambio de centro. "A la niña se le puede cambiar, nadie le ha puesto inconveniente en cambiarla, por su seguridad, por lo que sea. Con este tipo de cosas no hay problema", insistían desde la Junta.
En la Inspección de Educación, los padres se encontraron con dos situaciones, según recuerdan de su periplo administrativo. Una en la que un inspector les aconsejó rellenar un impreso argumentando lo sucedido para propiciar el cambio de colegio "llegados a esta situación" y otro que negó el traslado después de la acusación de acoso, y una incursión judicial paralela que planteó la familia.
Los padres señalaron que el 21 de febrero el colegio abrió el protocolo de acoso escolar pero el inspector les dijo que era un tema que estaba cerrado. "Pensábamos que esto funcionaba de otra manera. No nos ayuda nadie. Tanta campaña de bullying, tanto videoclip, pero nadie te ayuda. Lo único que queremos ya es cambiar a nuestra hija de colegio", denunciaron, asegurando que les instaban a que retiraran la queja para proceder al cambio de centro.
Los padres dicen que tampoco han sentido el apoyo del AMPA del centro. "A mí ya no me hablan", dice la madre. "Es muy fuerte que sea la agredida la que tenga que cambiar de colegio pero bueno, vale, lo aceptamos, decían aun temiendo que el colegio o la Delegación tomaran medidas contra el absentismo escolar. "Nos nos dan ni los deberes para que ella los haga en casa. Nos sentimos muy solos", lamentaban.
"Aquí lo que vale es lo que dice el colegio, pero es un secreto de voces. A todos los sitios donde hemos ido nos dicen lo mismo: '¿a que el colegio dice que no tiene constancia? ¿a que dicen que no hay acoso?' Esto es una lotería. Le puede pasar a cualquiera. Mi hija tiene miedo de ir al colegio y solo queremos cambiarla", resumían los padres.

Una jueza procesa a tres mujeres por la procesión del 'coño insumiso' en Sevilla

http://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/procesa-mujeres-procesion-insumiso-Sevilla_0_636586790.html

Tras el archivo de la causa en junio, un auto de la Audiencia volvió a reabrir el caso y el juzgado continúa el procedimiento contra tres de las participantes
El 'aquellarre feminista' durante su parada en el arco de la Iglesia de la Macarena.
El 'aquellarre feminista' durante su parada en el arco de la Iglesia de la Macarena el 1 de mayo de 2014

"No creer en los dogmas de una religión y manifestarlo públicamente entra dentro de la libertad de expresión", había dicho la jueza en junio pasado. Ahora, tras el auto de la Audiencia de Sevilla, el mismo juzgado anuncia que va a continuar el procedimiento contra tres mujeres por participar en la procesión del 'Santísimo Coño Insumiso' de Sevilla el 1 de mayo de 2014, hace ahora casi tres años. Las partes tienen diez días para pedir la apertura de juicio oral o el sobreseimiento de la causa.
Se les acusa de un posible delito contra los sentimientos religiosos del artículo 525 del Código Penal. Pese a que el juzgado había considerado que la "burla" que pudieron realizar "no se hizo con el fin de menoscabar, humillar o herir los sentimientos religiosos de terceros", la Audiencia consideró que "bajo libertad de expresión no se puede dar cobijo a conductas de ofensa, burla, menosprecio, amenazas e insultos contra personas o grupos o miembros de una confesión religiosa".
Así las cosas, el juzgado ha optado ahora por ver "motivos suficientes" para continuar las actuaciones por el trámite del procedimiento abreviado contra estas mujeres, que en su declaración como inevstigadas dijeron que no habían querido mofarse de la Semana Santa.
El auto de ahora, fechado este 21 de abril, recuerda cómo discurrió aquella marcha ( ver vídeo) y relatando las proclamas contra la iglesia que se escucharon en el marco de una reivindicación por los derechos de las mujeres trabajadoras durante el primero de mayo, según defendieron las ahora procesadas. Señala que el auto que una de ellas gritó "la Virgen María también abortaría" y que otras gritaron "hay que quemar la Conferencia Episcopal", así como otros cánticos manipulando la letra del Credo y el Ave maría, y frases  como "me suda la Iglesia Católica" mientras a escasos metros se encontraba la Basílica de la Macarena y en sus puertas feligreses.

El tribunal llama a declarar como testigo a Rajoy porque el PP se negó a declarar en el juicio


http://www.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/toros/Muere-torero-Sebastian-Palomo-Linares_0_1020198440.html


MADRID| 

El tribunal que juzga la primera época de la trama Gürtel (1999-2005) ha decidido llamar a declarar en calidad de testigo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, porque en su momento el PP, que está considerado partícipe a título lucrativo, se negó a declarar en el juicio.
Así figura en el auto del tribunal que juzga el caso, que a pesar de que en ocasiones anteriores no consideró procedente esta citación, ha decidido renovar la petición de la acusación popular que ejerce la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (ADADE), ya que "el Partido Popular se negó a prestar ninguna declaración respecto de los hecho".
"Por tanto, la situación en la que se encuentra el tribunal es muy diferente a la de antes del inicio de las sesiones del juicio o la posterior cuando tampoco no se había practicado suficiente prueba para llegar a determinadas conclusiones, que son las que nos mueven ahora a considerar que la prueba deba admitirse en este momento", explica el auto.
La decisión de citar a declarar a Rajoy por los cargos que ostentó en las citadas fechas en el PP se tomó por mayoría de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. El auto incluye un voto particular del presidente del tribunal que juzga el caso, el magistrado Ángel Hurtado.

Esperanza Aguirre presenta su dimisión por el caso de Ignacio González

http://www.eldiario.es/politica/Esperanza-Aguirre-dimision-Ignacio-Gonzalez_0_636586632.html

La portavoz del PP en el Ayuntamiento deja el cargo acechada por la corrupción: "Me siento engañada y traicionada por Ignacio González, y por eso dimito"
Esta dimisión es la tercera de Aguirre: el septiembre de 2012 dejó la Comunidad de Madrid; y en febrero de 2016, la presidencia del PP madrileño
Esperanza Aguirre, escoltada por los concejales Iñigo Henríquez de Luna y José Luis Martínez-Almeida, minutos antes de presentar su dimisión
Esperanza Aguirre, escoltada por los concejales Iñigo Henríquez de Luna y José Luis Martínez-Almeida, minutos antes de presentar su dimisión VÍCTOR BLANCO / GTRESONLINE

Esperanza Aguirre lo deja. No ha podido más. El encarcelamiento de Ignacio González por el saqueo del Canal de Isabel II ha sido demasiado para Aguirre: su delfín, la persona en quien más confió en política, quien creció a su lado está inmerso en una operación corrupta a gran escala: "Le pedí explicaciones [a González] y ahora me siento engañada y traicionada. No vigilé más".
Aguirre presenta su dimisión –la tercera en los últimos años– que supone que deja la portavocía del grupo del PP en el Ayuntamiento de Madrid y también el acta de concejala. 
Los medios de comunicación habían sido convocados a las 17.00 en el Ayuntamiento para el anuncio de la decisión, en una comparecencia en la que ha leído una declaración sin preguntas.
"Cuando fui presidenta de la Comunidad hasta septiembre de 2012", ha proseguido Aguirre, "lo nombré vicepresidente. Algunos medios lo señalaron en asuntos que podían ser calificados como incorrectos [como el ático de Estepona]. Le pedí explicaciones y ahora me siento engañada y traicionada. No vigilé más".
"Este auto del juez demuestra que no vigilé lo que debía, y por eso dimito como concejal y portavoz del grupo municipal popular", ha zanjado.
Aguirre quería aguantar, quería prolongar su herencia y su legado, ser recordada por su gestión política más que por las sombras de corrupción cada vez más alargadas. Pero cada día se veía más sola y cansada, con palabras de aliento cada vez pronunciadas por menos personas, con mensajes de frialdad desde Génova.
Aguirre se sentía parte de ese hilo azul que conecta con las sociedades de amigos del país de la Ilustración y los liberales del siglo XIX, portadora de esas esencias liberales en una España en la que la arquitectura institucional y política de 1978 se tambalea. Y quería trascender, aparecer en los libros de historia el día de mañana, y aparecer bien parada.
Así se ve la expresidenta madrileña: como quien modernizó la comunidad autónoma, quien introdujo el bilingüismo en el sistema educativo; bajó los impuestos como nadie –al calor de la burbuja inmobiliaria–; construyó más kilómetros de Metro que todos sus predecesores juntos; golpeó como nadie a los sindicatos y cambió por completo el sistema sanitario público a través de las privatizaciones.
Pero ha habido más, claro.
La historia política de Aguirre como presidenta regional no se entiende sin quien le ha acompañado, mano a mano, en esta última década: Ignacio González.  Mano derecha desde 2003 en el Gobierno, en el partido desde 2011, y presidente regional desde 2012. Y también salpicado por el ático de Estepona, por cuya compra, investigada por la justicia, estuvo imputada su esposa, Lourdes Cavero.
Ignacio González y Esperanza Aguirre, en la Asamblea de Madrid en octubre de 2013.
Ignacio González y Esperanza Aguirre, en la Asamblea de Madrid en octubre de 2013. MADRID.ORG
Aguirre, González y el resto del PP conquistó la puerta del Sol tamayazo mediante, uno de los episodios más turbios en la política española: dos diputados autonómicos del PSOE se negaron a votar a su candidato y provocaron una repetición electoral que encumbró a Esperanza Aguirre.
Ahora Ignacio González está en la cárcel de Soto del Real y Aguirre no ha resistido más tiempo.

Macron: la engañosa victoria que tranquiliza (a los intereses financieros y empresariales)

Publicado en: 24 Abril, 2017

http://kaosenlared.net/macron-la-enganosa-victoria-que-tranquiliza-a-los-intereses-financieros-y-empresariales/

Por Rafael Poch
Macron será el presidente que continuará la devaluación interna, el ajuste salarial vía subempleo y precarización en la carrera hacia la competitividad. A juzgar por su programa y manifestaciones todo apunta a que él es el candidato más conforme con la actual línea germano-europea.
Macron será el presidente que continuará la devaluación interna, el ajuste salarial vía subempleo y precarización en la carrera hacia la competitividad. A juzgar por su programa y manifestaciones todo apunta a que él es el candidato más conforme con la actual línea germano-europea.
La alternativa de Mélenchon no es destructiva sino transformadora, pese al absurdo signo de igualdad que se le pone con Le Pen en los medios de comunicación globales (“populismos” de uno u otro signo), pero preocupa, seguramente, aún más que Le Pen.

EL GANADOR DE LA PRIMERA VUELTA Y PROBABLE FUTURO PRESIDENTE, REPRESENTA TODO LO QUE HA FRACASADO EN LAS ÚLTIMAS DÉCADAS
No hubo sorpresas en la primera vuelta de las presidenciales francesas: el 7 de mayo los franceses deberán elegir entre el joven ex banquero y ex ministro liberal-europeísta, Emmanuel Macron, y la ultraderechista Marine Le Pen que defiende un programa de repliegue nacionalista. Será una opción entre una tranquilizadora continuidad y una ruptura destructiva.
Tranquilizadora porque todos los sondeos -y en estas elecciones sus pronósticos han sido bastante ajustados- indican que el 7 de mayo Macron batirá a Le Pen por 60% contra 40%, veinte puntos de diferencia. Eso quiere decir que Francia continuará por la senda de las últimas décadas, lo que es una buena noticia para los mercados, para la estabilidad de los grandes intereses financieros y empresariales, franceses, europeos e internacionales, y, naturalmente, para los medios de comunicación globales. Puede adelantarse que el peligro de una ruptura electoral se ha conjurado en Francia.
Pero vista con una perspectiva más amplia hay que reconocer que esta tranquilizadora victoria es al mismo tiempo engañosa. El más que probable futuro Presidente Macron representa y defiende un programa que intensifica todo eso que ha mostrado serias averías y disfunciones en los últimos treinta años a lo largo de los cuales se fraguó e incubó el  malheur de Francia y desembocó en la crisis financiera global de 2008, desencadenante a su vez del grave proceso desintegrador que se vive en la Unión Europea desde entonces. ¿Qué supone esta victoria en ese contexto?
Macron será el presidente que continuará la devaluación interna, el ajuste salarial vía subempleo y precarización en la carrera hacia la competitividad. A juzgar por su programa y manifestaciones todo apunta a que él es el candidato más conforme con la actual línea germano-europea.
“Francia solo podrá influir sobre Alemania si tiene credibilidad en el plan económico y financiero”, “seremos fuertes en Europa y en el mundo, porque habremos hecho reformas”. Y el signo de esas reformas es inequívoco: forzar, un poco más, -desde luego no tanto como pretendía el programa del candidato conservador, François Fillon- lo realizado e intentado hasta ahora.
Macron quiere llevar mucho más allá la reforma laboral, a la que se opusieron el 67% de los franceses sin que la mayoría de ellos se decidieran a salir a la calle la pasada primavera. Si el hollandismo tuvo que aplicar aquella reforma eludiendo al parlamento, vía el artículo 49/3 de la Constitución, Macron adelanta que transformará el código de trabajo por decreto. Una temeridad.
Las elecciones de ayer han confirmado la recomposición del panorama político francés. Por primera vez los dos partidos que dirigieron la política francesa y se alternaron en el poder durante medio siglo, socialistas y conservadores, no han pasado a la segunda vuelta. La descomposición del Partido Socialista es manifiesta (su candidato recibió ayer el 6% de los votos) y el fracaso de Fillon (en torno al 19,7%) anuncia algo parecido en Los Republicanos. Cualquiera de los cuatro contendientes con posibilidades ayer en liza, habría sido un presidente frágil, con un apoyo del 25% y tres cuartas partes del electorado en su contra. Los apoyos reales están en la primera vuelta, los de la segunda reflejan sobre todo impedir la victoria del otro, en este caso Le Pen. En este contexto de debilidad, Macron aparece sin partido que le respalde.
La candidatura y la victoria electoral de Macron han sido un éxito, pero ese éxito ha precisado la demolición del sistema de partidos francés. Durante treinta años esos partidos han escenificado la ilusión de una alternancia, ilusión porque en las grandes cuestiones que ahora están en crisis -el proyecto europeo y las líneas maestras de la política socio-económica- no era real. Macrón ha roto aquella apariencia: no es “ni de izquierdas, ni de derechas”, siendo las dos cosas a la vez. En esta operación, el sistema ha tirado por la borda el recurso a aquella alternancia. ¿Un último cartucho?
Vista con distancia, la situación es crítica: todo lo que en Europa está produciendo radicalización y contestación va a continuar. Eso significa que lo que ha ocurrido con el Brexit y con la victoria de Trump va a seguir avanzando en Francia. En 2002 el Frente Nacional fue derrotado por Jacques Chirac por una diferencia de 60 puntos en la segunda vuelta. Ahora Marine Le Pen será derrotada por 20 puntos de diferencia. En estas elecciones Le Pen ha ganado un millón de votos más respecto a 2012.¿Cómo evolucionará esa distancia en los próximos años si el sistema no cambia –y no hay el menor signo de ello? Mientras se felicita por ese margen, ¿ignora Francia que baila sobre un volcán?
Y mientras tanto, el panorama no se acaba con Le Pen. Surgen otras plataformas de ruptura altermundistas como la de Jean-Luc Mélenchon (que ayer obtuvo  alrededor del 19,2% de los votos, es decir  más de ocho puntos más que en 2012, un incremento muy significativo). La alternativa de Mélenchon no es destructiva sino transformadora, pese al absurdo signo de igualdad que se le pone con Le Pen en los medios de comunicación globales (“populismos” de uno u otro signo), pero preocupa, seguramente, aún más que Le Pen. Anoche había cierta decepción pero no ambiente de derrota en medios del movimiento altermundista la Francia Insumisa de Mélenchon.  A partir de ahora “la izquierda” son ellos, dicen, y su perspectiva de futuro no es mala. La izquierda francesa se ha reinventado en esta campaña.  Mélenchon se negó a dar una recomendación de voto para la segunda vuelta y anunció una “consulta pública” a su movimiento.
De cara a la segunda vuelta, la victoria de Emmanuel Macron reviste aspecto de trámite: va a recibir todo el voto del hollandismo y de la derecha. Así lo expresaron anoche el primer ministro Bernard Cazeneuve, su predecesor Manuel Valls, el candidato socilista, su rival conservador, François Fillon, las personalidades de su partido, Los Republicanos (Laurent Wauzquiez, François Baroin, Christian Estrosi), en definitiva el grueso de la clase política. François Hollande lo hará en los próximos días. Al lado de eso, el Frente Nacional solo recibirá algunos votos de la derecha  enfadada: “aquellos que tienen la sensación de que les han robado las elecciones”, dijo el vicepresidente del Frente Nacional, Florian Philippot, refiriéndose al escándalo del Penélopegate que en enero acabó con el indiscutible liderato de Fillon en esta carrera y que muchos de sus electores consideran una jugarreta planificada.
Ante 3000 seguidores centenares de periodistas, Macron, el joven brillante de 39 años que hace tres era un perfecto desconocido para los franceses, celebró su victoria. Saludó a sus diez contrincantes y agradeció al socialista Hamon y al conservador Fillon por pedir el voto para él el 7 de mayo.
“En un año hemos cambiado el rostro de la vida política francesa”, dijo. Beneficiado por el escándalo de Fillon, Macron ha mantenido una campaña políticamente hueca en la que él ha sido el principal producto y mensaje. Pero ha funcionado. La República se ha tragado el producto. Una gran cuestión. Anoche Macron negó que su movimiento sea un lobby ni una burbuja. “Quiero unir a los franceses”, dijo apelando a la “exigencia del optimismo y a la esperanza para nuestro país y para Europa”. “Quiero ser el presidente de los patriotas ante la amenaza de los nacionalistas”, siguió. “Refundar Europa”, “relanzar la construcción europea”, insistió.
La correlación de fuerzas en Francia se mide sobre el eje de la soberanía nacional. Los franceses están descontentos sobre todo porque la vida de la mayoría se degrada y porque su república no puede hacer nada contra eso. Todo lo que cuenta en cuanto a decisiones queda fuera del alcance de su voto y soberanía nacional. El euro impide ajustes y devaluaciones, los ministerios de economía son meros ejecutores de directivas decididas en la UE, la OMC, el FMI. El derecho europeo tiene mayor rango que el nacional, pese a carecer de un fundamento democrático: es legal, pero no legítimo. La política exterior y de defensa viene encuadrada por una estrategia (americana) organizada a través de la OTAN que es no solo exterior a la nación, sino a la propia UE. Y encima, toda esa desposesión ha sido santuarizada, blindada en normas y tratados para hacerla irreversible.
Esa situación hay que contrastarla con la correlación de fuerzas que han evidenciado estas elecciones: 8 de los 11 candidatos que concurrieron ayer son más soberanistas que mundialistas. El voto sumado de todos ellos supera  el 50% de lo expresado y el malestar por la desposesión de Francia va aún más allá.  La posición de Emmanuel Macron, el más claro representante de la Francia en la globalización, es, por tanto, extremadamente frágil y engañosa. Su victoria parece un último cartucho. Quizá sea el último recurso antes de la erupción.